Samhain · 31 de octubre. Enciende una luz por quienes vinieron antes.
Velas, chakra del plexo solar

Samhain, cómo preparar un altar para honrar a los tuyos

Altar de Samhain sobre una piedra en un círculo de piedras, con velas negras y blancas, granadas, pan y una fotografía antigua, bajo la luna llena

La noche del 31 de octubre, los pueblos celtas cerraban el año. Terminaba la cosecha, el ganado volvía de los pastos y empezaba la mitad oscura del calendario. Lo llamaban Samhain, y creían que esa noche el velo entre el mundo de los vivos y el de los muertos se volvía tan fino que se podía atravesar.

De esa fiesta vienen muchas de las costumbres que hoy asociamos a Halloween: las hogueras, las luces en las ventanas, la comida dejada para quienes regresan. Y la misma intuición está detrás del Día de Todos los Santos y del Día de Difuntos, que celebramos solo unas horas después.

Por qué un altar

Un altar de ancestros no es más que un rincón dedicado a recordar. No hace falta creer en nada concreto para montarlo: basta con querer dedicar un momento a quienes vinieron antes que tú. Para mucha gente, prepararlo es ya parte del ritual. Elegir una foto, buscar un objeto que fue de alguien, decidir dónde poner la vela.

Lo que necesitas

  • Una superficie tranquila: una balda, una mesa pequeña o el alféizar de una ventana.
  • Una tela oscura para cubrirla: negra, morada o del color de la tierra.
  • Fotografías u objetos de las personas que quieres recordar.
  • Una o varias velas. Tradicionalmente se usan negras para despedir y blancas para guiar.
  • Algo de la cosecha: manzanas, granadas, nueces, castañas o pan.
  • Humo para abrir el espacio: copal, salvia o palo santo.
  • Opcional: una piedra oscura como la obsidiana o la turmalina negra, que en muchas tradiciones se colocan para proteger el espacio.

Cómo montarlo

  1. Limpia el espacio. Retira lo que no pertenezca al altar y pasa humo de copal o salvia por la superficie y por la habitación.
  2. Coloca la tela y, encima, las fotografías, de forma que puedas verlas al sentarte delante.
  3. Pon la comida y los objetos alrededor, sin prisa. No hay un orden correcto.
  4. Enciende la vela al anochecer del 31. Si quieres, di en voz alta el nombre de cada persona que recuerdas.
  5. Quédate un rato. Puedes escribirles una carta, contarles cómo ha ido el año o simplemente estar en silencio.

Cerrar el ciclo

Samhain también es un buen momento para despedirse de lo que ha terminado: un trabajo, una etapa, una costumbre que ya no te sirve. Escribe en un papel lo que quieres dejar atrás y quémalo con cuidado en la llama de la vela, sobre un plato resistente al calor. Después escribe en otro papel lo que quieres llevar contigo al año oscuro y guárdalo junto al altar hasta la primavera.

Cuándo recogerlo

Muchas personas mantienen el altar hasta el 2 de noviembre, Día de Difuntos. La comida se entrega a la tierra (enterrada en un jardín o una maceta) o se comparte. Las velas pueden volver a encenderse cualquier noche en que quieras recordar.

Nunca dejes una vela encendida sin vigilancia y aléjala de cortinas, telas y papeles.

Para acompañar la lectura

Ver Samhain